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El
Subversivo y su Literatura Ofendida
Contemporáneamente,
cuando se habla de un discurso en particular, ya sea este sociológico,
científico, crítico-literario, filosófico, etc.,
existe en común un parámetro que limita y simultáneamente
amplia la lógica de la presentación: el capitalismo. Por
otra parte, a través del psicoanálisis hemos aprendido que
lo que nos garantiza independencia y refuerza nuestra creatividad es la
rebelión. Ésta se presenta de distintas maneras en contra
de los sistemas que normalizan y neutralizan nuestro ser como sujetos
en proceso: la revolución.
¿Capitalismo?
¿Creatividad? ¿Rebelión? ¿Revolución?
Sin duda alguna, estos dos últimos vocablos resultan "ofensivos"
e incongruentes al no tener cuidado cuando los pensamos dentro de la lógica
del presente. Es por esa misma razón que se puede preguntar lo
que implica un riesgo sino se pueden encontrar respuestas satisfactorias
si hoy en día: ¿Es posible la revolución dentro
de la lógica capitalista que parece haberse tragado y cubierto
todos los discursos contemporáneos? ¿Cuál es el entretejido
que hay en la noción de independencia en referencia a la creatividad?
Al
buscar una respuesta a las interrogantes antes propuestas podemos observar
la proliferación de preguntas que emergen del seno de las mismas.
Por lo tanto, en esta ponencia, de una forma breve y concisa, trataré
de responder teóricamente a esas cuestiones. Para recrear mis respuestas,
evocaré al casi siempre olvidado, y muy poco estudiado, poeta salvadoreño
Roque Dalton, asesinado en 1975. De esta manera, este trabajo es una muestra
de rebeldía en contra del olvido en el que se le ha relegado durante
un cuarto de siglo, conformándose siempre a hacer notas al pie
y alusiones en los estudios sobre lo que se conoce como "literatura
comprometida."
Cronológicamente
hablando, la fecha antes revelada es esencial por dos razones. Primero,
la máxima figura de lo que conformó la revolución
como política, Ernesto Che Guevara, había sido asesinado
en Bolivia años atrás. Segundo, no fue sino hasta el final
de la década de los 70s que la guerra civil salvadoreña
se encaminó hacia lo que serían más de 10 años
de genocidio cultural. Lo importante es que la fe en el fenómeno
cultural revolucionario, hasta principios de la década de los 90s,
estaría en boga sin la etiqueta de fracasada que hoy parece tomar,
cuando toda intención de articular el concepto de revolución
se hace evidente. Es tiempo de repensar el concepto a luz no del fracaso
sino de las posibilidades que éste ofrece al resaltarlo de una
manera subversiva.
Rafael
Dueñas
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